Mientras hablamos del "Barroco musical" hemos hecho referencia (cómo no) al gran FARINELLI (1705-1782) cantante que fue sometido a la castración durante su niñez para mantener su especial voz y su registro agudo.


Su nombre verdadero era  Carlo Broschi y eligió el de Farinelli en agradecimiento a los hermanos Farina, mecenas que pagaron durante muchos años sus estudios y manutención.


Tras pasar tres años en Inglaterra, Farinelli partió hacia España donde sólo tenía planeado quedarse unos meses pero terminó viviendo casi 25 años. Farinelli cantaba todos los días para el rey el cual, aquejado de una tristeza constante, solo parecía mejorar cuando escuchaba al cantante.

Farinelli iba siempre donde iban los reyes, en verano, cuando se trasladaban al Real Sitio de Aranjuez, les acompañaba y deleitaba con su arte.  Precisamente allí protagonizó los más singulares montajes. 


La ESCUADRA DEL TAJO, que no eran otra cosa que unas falúas (pequeñas embarcaciones en el río Tajo) en las que navegaban los reyes, Farinelli y su orquesta cantaba y tocaba para la real pareja incluso, a veces, la reina se animaba a cantar con él para el asombro de los cortesanos.


Farinelli se retiró a Bolonia con la fortuna que amasó, y allí pasó el resto de sus días hasta su fallecimiento en 1782). Su patrimonio incluía regalos de la realeza y valiosos instrumentos musicales, como un violín Stradivarius.



La práctica de la castración duró hasta casi el S.XX. Alessandro Moreschi fue el último castrado que murió en 1922.